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HOMILIA
MISA
NUESTRA SEÑORA
DEL PILAR
Patrona del
Seminario y Barinas
12 de Octubre 2008
Siempre es motivo de
gran alegría
celebrar el día de
la madre. Siendo
María madre de todos
los discípulos de
Jesús dispersos por
toda la tierra,
podemos comprender
que en cada pueblo
sus hijos la
celebren con
particulares
festejos en
aquellos momentos
en que la han
sentido de manera
especial ligada a su
vida o a su
historia. Casi
podríamos afirmar
sin temor a
equivocarnos que a
lo largo del año no
hay fecha en el
calendario no haya
en alguna parte del
planeta una fiesta
en honor a la Madre
de Jesús, quien por
su voluntad
manifestada desde su
cruz, es
constituida en
madre de todos
nosotros.
Hoy 12 de
Octubre, en este
templo consagrado a
la Virgen del Pilar,
y reunidos como
hermanos, sin
distingos de
posiciones,
rendimos nuestro
tributo de filial
amor y veneración a
la madre del Pilar
invocada como
patrona. Esta
familia cristiana
que se cobija bajo
su maternal
protección ha ido
creciendo como
ocurre siempre con
cualquier familia
humana. En un
primer momento
cuando nace la
familia, allá en
Altamira de Cáceres
y posteriormente
en Barinitas hasta
asentarse
definitivamente aquí
en este lugar, era
simplemente la
patrona de la
comunidad cristiana
cuya existencia no
se extendía mas allá
de los limites de la
ciudad, cuya vida
giraba en torno al
templo donde se
veneraba la sagrada
imagen de la
Patrona.
La creación
de la diócesis de
Barinas, hace 45
años por decreto del
Papa Pablo VI tiene
una significación
histórica que
convendría ser
estudiada con mayor
acuciosidad por los
historiadores,
porque estos hechos
marcan un punto de
partida cuyo
desarrollo posterior
vale la pena
apreciarlo. Cuando
se creó la Diócesis
de Barinas el año de
1965 no se creó en
reconocimiento a
algún desarrollo
extraordinario para
reconocer un mérito
o por los signos de
vitalidad como
ciudad o como
Iglesia. Sabemos que
en la época de la
independencia dio
magníficos aportes a
la causa de la
libertad y de la fe
por sus próceres y
sacerdotes como
Ramón Ignacio Méndez
que luego fue el
`primer Arzobispo de
la Caracas
Republicana. Pero
cuando se crea la
diócesis se crea
por la necesidad
de impulsar la vida
de la Iglesia y el
desarrollo social de
este Estado. Como
ciudad Barinas no
era si no una
pequeña familia que
abarcaba unas
cuantas cuadras en
torno a esta
Iglesia, hoy
Catedral, que
necesariamente como
sucedía en todos los
pueblos de fundación
española tenía la
Iglesia como centro.
Los demás pueblos
que forman este gran
estado e entran a
formar la nueva
diócesis eran
poblados
prácticamente
impenetrables y con
escasos signos de
la presencia de
Iglesia. La creación
de la diócesis
contribuye
significativamente a
crear la unidad y
la formación de una
gran familia.
Pensemos que habría
entonces unos 8
sacerdotes y de
ellos solo dos eran
barineses. Las
Parroquias no
sobrepasaban el
número de 8. Hoy
podemos confirmar la
presencia de la
Iglesia en 35
parroquias y unos
50 sacerdotes y un
Seminario diocesano
con 55 seminaristas.
Algunos de los
sacerdotes están hoy
retirados después de
toda una vida
entregada a esta
tierra por lo que
merecen un especial
recuerdo agradecido
porque son como los
verdaderos
fundadores de lo que
hoy estamos
cosechando y que no
pudiese ser
cosechado si la
diócesis no hubiese
sido creada en ese
entonces. Un
reconocimiento
especial merece el
primer obispo, Mons
Rafael Ángel
Gonzalez, verdadero
pionero, misionero y
creador de los
fundamentos de esta
Iglesia. Por eso hoy
podemos hablar de
una Iglesia
diocesana cuya vida
se siente palpitar
en innumerables
comunidades que se
esfuerzan en
estructurarse en
todos sus órganos y
en diversidad de
manifestaciones de
vida cristiana,
acompañando el
crecimiento humano,
social, espiritual
con especial
relevancia para el
crecimiento del
estado Barinas. Creo
que nadie sería
capaz de negar el
influjo positivo que
ha ejercido la
Diócesis en la
transformación de la
mayoría de los
pueblos barineses.
Desde la
transformación de
esta Iglesia local
en Iglesia diocesana
la Virgen del Pilar
deja de ser patrona
de solo los
habitantes de la
ciudad Barinas y se
convierte en Patrona
de todos los hijos
del Estado. Así que
la Iglesia de
Barinas que se
cobija bajo la
protección del Pilar
está representada
por todos los
bautizados que
actúan en su
diversidad de
condiciones, como
sacerdotes o como
fieles católicos en
diversidad de
responsabilidades,
como autoridades
civiles y militares
y formando parte de
instituciones
económicas,
educativas,
culturales. Todo
esto es la Iglesia
de Barinas y esta es
la familia que
debería estar toda,
de cuerpo entero,
rindiendo honor a la
Santísima virgen del
Pilar.
Esta
advocación, o titulo
con que se venera a
la Madre de Dios,
está ligada a la
historia de la fe en
España e igual ha
sucedido con esta
ciudad de Barinas
cuyos orígenes están
ligados a esta misma
fe. Pero cuantos
son los católicos
barineses que
conocen la historia
de esta devoción?,
cuantos conocen
como llegó a
Barinas, cuantos
aman y veneran de
verdad a la Virgen
del Pilar?. Este
nombre resuena en la
Iglesia española
desde sus orígenes,
desde cuando el
Apóstol Santiago
anunciaba por
primera vez el
Evangelio a los
habitantes
originarios de
aquella región.
Según una
antiquísima
tradición, la Virgen
María, cuando
todavía moraba en
Jerusalén antes de
su gloriosa Asunción
a los cielos, se
aparece en
Zaragoza al Apóstol
Santiago, con la
misma misión con que
se ha aparecido en
tantos pueblos del
mundo: animar la
obra evangelizadora.
Según la tradición
se sitúan estos
hechos en el mes de
enero del año 40 de
la era cristiana.
Eso hace que la fe
católica de España
se sienta muy ligada
por una parte al
gran apóstol
Santiago en
Compostela y a la
Virgen del Pilar en
Zaragoza donde se
ubica su santuario
nacional dedicado
por la devoción
mariana a la Virgen
del Pilar Patrona de
toda España.
La Virgen del Pilar
en Barinas:
Hoy es
frecuente
criminalizar la obra
realizada por España
en
Venezuela, pero
sería mezquino
desconocer el
valor de la cultura
y de la fe
cristiana que
recibimos y que ha
moldeado el modo de
ser y vivir del
pueblo venezolano.
¿Será posible que
haya quien se sienta
avergonzado de la
cultura y de la
religión católica
que hemos recibido?.
Uno de los valores
que los cristianos
tenemos que
agradecer es el
`profundo amor a la
Virgen madre de Dios
enraizado en todos
los `pueblos de
Venezuela. Creo
que otro valor, al
que se debe la
extensión de la fe
católica en todo el
territorio de
Venezuela y de
nuestros llanos, es
el espíritu
misionero que en
buena parte estuvo
estimulado por la
devoción a la virgen
María, espíritu
misionero que
recorrió hasta las
zonas mas apartadas
del país. Los
límites de Venezuela
son aquellos que
marcaron los pies
del misionero. Hoy
necesitamos con
urgencia recuperar
ese aliento
misionero originario
de los primeros
cristianos y de los
misioneros españoles
que vinieron a estas
tierras.
Este
año la Iglesia ha
querido poner ante
la vista de todos
los cristianos el
ejemplo del Apóstol
San Pablo, quien
abrazado por el amor
de Cristo y
haciéndolo el centro
de toda su vida se
dedicó a anunciarlo
primero entre sus
hermanos de raza y
religión y luego a
los pueblos
gentiles,
particularmente
griegos y romanos.
Anunciar a Cristo
era la razón de su
existencia y
presentarlo al mundo
como el único camino
para llegar a la
casa del Padre,
porque no existe
ningún otro
evangelio que el que
ellos predicaron.
A esta
celebración
queremos unir
también la llamada
que hacen todos los
obispo
latinoamericanos en
Aparecida a realizar
una entusiasta
evangelización en
todo este Continente
y El Caribe. Eso
exige una mirada
agradecida a todos
esos hombres y
mujeres que
sembraron la fe en
este continente. En
esa mirada
agradecida hemos de
tener muy en
nuestro corazón a
la Virgen María
cuya presencia se
hace manifiesta
desde el mismo
origen con el rostro
indio de la Virgen
de Guadalupe o la
virgen misionera de
los indios Coromoto
en tierra
venezolana.
La Misión
continental es una
realidad que ya
comienza a ponerse
en marcha a lo largo
y ancho de este
Continente. Desde el
14 de Agosto cuando
se lanzó el grito
misionero en Quito
el eco se ha ido
repitiendo en
diversas Iglesia de
América Latina. En
Venezuela ya se ha
elegido la fecha
del 14 de Enero
ante la imagen
bendita de la Divina
Pastora en
Barquisimeto para el
inicio de nuestra
misión. Para esta
Iglesia de Barinas
hemos elegido la
fecha del 2 de
febrero para
inaugurar la misión
diocesana en todo
nuestro territorio.
Podemos observar
que hay una
sensación de que
sin la guía de
María primera
evangelizadora de
esta tierra no nos
es posible iniciar
este camino.
Todo esto
tiene una profunda
fundamentación
teológica. Se trata
de la existencia de
un plan originario
de salvación que
parte de la elección
de una mujer, ideada
por Dios Padre de
manera única y
singular
para ser la "madre
del Redentor",
titulo suficiente
para fundamentar
toda la razón de su
grandeza; pero ante
la obra de Dios no
solo nos llenamos de
admiración hacia
la madre de nuestro
Salvador, sino que
nos llenamos de
ánimo y de
confianza el verla
como perfecto modelo
de discípula
de Jesús.
Nuestra
celebración a la
Madre del Pilar
ocurre en este
tiempo que podemos
llamar tiempo de
gracia, tiempo que
no puede ser
desaprovechado,
tiempo que nos exige
se inteligentes,
comprometidos y
responsables y con
la seguridad de que
con la santísima
Virgen del Pilar,
acompañando nuestro
peregrinar, como una
columna de fuego, de
verdad y fortaleza,
venceremos a los
enemigos de la fe y
de la Iglesia de
Cristo. Como obispo
y pastor de esta
Iglesia de Barinas
confío en que
nuestra madre del
Pilar nos ayudará,
en nuestra doble
condición de laicos
y de ciudadanos, a
producir cambios
profundos y encausar
a nuestro estado
Barinas por caminos
de verdad, de
justicia y alcanzar
el progreso humano y
cristiano cuya
necesidad tanto
sentimos. Yo le pido
a la virgen, en
nombre de esta
Iglesia que la tiene
como patrona, que
salgamos de esta
celebración
animados y llenos de
confianza y de
firmeza de espíritu.
Solo así todos los
que formamos esta
Iglesia barinesa:
sacerdotes,
religiosos,
educadores,
empresarios, hombres
y mujeres,
trabajadores en
general, seremos
firmes defensores
de nuestros
valores humanos y
civiles, y firmes
confesores y
defensores de
nuestra fe
católica,
Barinas 12 de
Octubre del año 2008
Mons Ramón Linares
Sandoval
Obispo de Barinas
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